jueves, 28 de junio de 2012


ALIMENTA Y AYUDA A TU PIEL A BRONCEARSE DE FORMA SANA

Dos meses antes de los primeros baños de sol hay que iniciar una dieta rica en betacarotenos para aumentar la pigmentación de la piel y conseguir un bronceado bonito y sano.
Además de las cremas y protectores adecuados, tener una dieta rica en betacarotenos y otros nutrientes protectores, que estimulen la producción de melanina –defensa natural responsable del bronceado– y al mismo tiempo la proteja de los radicales libres. Te ayudará a conseguir no solo un moreno más bonito y duradero, sino que además te protegerá de los riesgos del exceso de sol como son las arrugas prematuras, la sequedad, las manchas, e incluso te ayudará a reducir los riesgos de cáncer.
Por tanto una alimentación pro bronceado, que prepare a la piel para disfrutar de las ventajas del sol y la defienda de sus inconvenientes, debe contener los siguientes ingredientes:


      1. Las frutas bronceadoras: albaricoques, melón, nísperos, arándano rojo, melocotón, mango y morasRicas en carotenos -que luego el hígado se encarga de transformar en vitamina A-, estas frutas aportan también otros nutrientes que les convierten en perfectos aliados de la piel en el verano. Pueden formar parte de nuestros desayunos pre solares y tomarse también como tentempié a media mañana. Los arándanos los puedes tomar en versión desecada y añadirlos al yogur, ensaladas, etc., ya que además de estimular una mayor pigmentación de la piel, te ayudarán a prevenir las infecciones urinarias más frecuentes en el verano.


      2. Las buenas grasas pro solares: para broncearse bien, la piel necesita grasa, y sobre todo en esta época en que para recuperar la silueta se suelen hacer dietas hipocalóricas, es conveniente recordar que hay que introducir un mínimo de grasa en los menús diarios. Resulta especialmente recomendado el aceite de onagra o prímula, que se puede tomar en perlas, además de los ácidos grasos omega 3 que se pueden tomar en perlas o incluyendo pescado azul dos o tres días a la semana. Sin olvidar regar las ensaladas con una cucharada de aceite de oliva extra virgen.


      3. Ensaladas pigmentantes: zanahorias, espinacas, pimiento rojo, tomates y col. Estas son las verduras más ricas en carotenos que deberían estar siempre presentes en ensaladas y platos de verdura. Para variar, ten en cuenta que el color de frutas y verduras permite reconocer las vitaminas que contiene:
    1. Las de color naranja: son ricas en betacarotenos y tienen propiedades antioxidantes. Aunque la naranja no hace honor a su nombre, ya que es el fruto de este color que menos carotenos tiene.
    • El color rojo  indica la presencia de licopeno, una sustancia de la familia de los carotenos que reduce el riesgo de algunos tumores. El tomate, es rico en este nutriente.
    • El color verde indica que son ricas en clorofila y en betacarotenos.
    • Los vegetales de color amarillo son ricos en betacarotenos y en vitamina C.
    • Y las de color azul-violeta, como las uvas, son ricas en flavonoides que favorecen las elasticidad de las venas mejorando la circulación.
     4. Minerales antioxidantes: como es importante neutralizar el efecto envejecedor del sol, hay que tomar también alimentos ricos en selenio, el mineral con más poder antioxidante. Hay un fruto seco especialmente rico en selenio, los coquitos de Brasil, y basta con tomar uno al día para conseguir la dosis de selenio recomendada. También contienen selenio otros alimentos como el germen de trigo, la levadura de cerveza y la mayoría de los pescados.

     5. Algas espirulina y klamath: ambas son  extraordinariamente ricas en betacarotenos y también contienen omega 3 vegetal, por lo que favorece el bronceado doblemente. Además, como en esta época muchos desean bajar unos kilos de peso, resultan también un buen aliado en las dietas de control de peso, ya que gracias a su buena composición en proteínas y al tipo de fibra que contiene, resultan también muy saciantes. Hay que tomar 2 comprimidos media hora antes de las comidas principales.

    6. Agua: y por supuesto, hay que rehidratarse antes, durante y después de tomar el sol. Así que además  de beber suficiente agua (mínimo un litro y medio de agua), también es bueno tomar zumos naturales de zanahorias, granada, manzana, etc., ya que además de rehidratar aportan más vitaminas antioxidantes y bronceadoras.