:) DIETA DE LA FELICIDAD :)
Entre un 15-20%
de las consultas de Atención Primaria están relacionadas con la depresión que
provoca la crisis económica, según datos de
la Sociedad Española
de Medicina de Familia y Comunitaria. Desde el ámbito dietético también podemos
hacer algo para aliviar los efectos de esta crisis.
Una
alimentación adecuada no nos salva de la crisis, pero si nos ayuda a tener la
energía necesaria para enfrentarnos a ella con más ánimo, más energía y mucha
más creatividad.
Lo
primero a tener en cuenta es que no nos falten las vitaminas y minerales que
más influyen en nuestro estado de ánimo.
El déficit de las vitaminas C y del grupo B promueven estados que van de la
apatía y el desánimo a la depresión. Toma cada día frutas frescas del tiempo
para abastecerte de vitamina C y levadura de cerveza, germen de trigo y algas
para asegurar tu dosis de vitaminas del grupo B.
Hierro,
magnesio, calcio y cinc componen el
cuarteto mineral que necesitas para hacer frente a la crisis. El magnesio neutraliza los efectos del
estrés y se encuentra en salvado, germen de trigo, cereales integrales,
chocolate negro, soja, almendras y nueces.
El calcio (junto con la vitamina C) ayuda a metabolizar el hierro,
otro mineral indispensable encargado de transportar oxígeno a los tejidos y al
cerebro, y así ganar fuerza y energía. Se encuentra en lácteos, huevo,
almendras, sésamo, etc..
Y el cinc alivia
la tensión nerviosa y aumenta la capacidad de concentración y aprendizaje. Las
mejores fuentes de cinc son la levadura de cerveza, algas, legumbres, semillas
de sésamo, pipas de calabaza, setas, lecitina de soja, soja, cereales
integrales, etc.
Algunos aminoácidos como la l-fenilalanina y el triptófano son
necesarios para la producción de las hormonas que combaten el estrés y la
apatía. Se encuentran en la leche, pescado, legumbres, remolacha de mesa,
quínoa y semillas de sésamo. Pero a veces puede ser necesario tomarlos en forma
de suplementos dietéticos.